Una revista del Arzobispado de Madrid, presidido por el cardenal Antonio María Rouco Varela, sugiere que la violación podría no ser un delito. Literalmente lo que dice la revista es esto "Reducido el sexo a simple entretenimiento, ¿qué sentido tiene mantener la violación en el Código Penal?". Continúa argumentando "¿No debería equipararse a otras formas de agresión, como si, por ejemplo, obligáramos a alguien a divertirse durante unos minutos? ¿Por qué tanta disparidad en las condenas?"
Entiendo, además, que en violación, por supuesto, se refiere a la que se puede cometer a una mujer ya que otra perla que ofrece el texto es: "Ése es el ambiente cultural en el que vivimos, y, sin embargo, la inmensa mayoría de los españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo 100 metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastilla que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute"
Mientras tecleo este post pienso en porque me molesto en dar eco a esta panda de impresentables y sus últimas alucinaciones producidas por vete a saber que. Sin embrago, no puedo evitarlo; la reforma de la ley del aborto se esta convirtiendo en un torbellino de declaraciones a cada cual más descabellada vertidas por ambas partes entre defensores y detractores. La reforma tan sólo establece unas medidas que ya se aplican en la mayoría de los países de Europa. En cambio, en España volvemos al debate aborto sí aborto no en medio de un circo mediático en toda regla. La Iglesia defendiendo la no interrupción voluntaria del embarazo que tantos beneficios le ha dado y como siempre opinando sobre temas que en absoluto son de su incumbencia.